Lo siento por el desorden, no esperaba visita desde hace tiempo, estoy toda hecha un caos desde la última vez que limpié las telarañas que tapaban la luz, y siento como la dualidad que se esconde en mi mirada te intenta decir que te acerques sin alejarte demasiado, esa realidad en la cual dos son uno, pero uno nunca llega a ser dos, porque aun estando a escasos centímetros hay veces que nos sentimos a kilómetros, mientras otras tantas no sabemos determinar donde empieza un ser y comienza el otro.
La ironía se apodera de mi al desechar mis ganas de amar por no divisar ojos aventureros dispuestos a despegar del suelo, siluetas de realidades distintas a las cognoscentes, encontrar cada esencia en la materia, forjar un vinculo sin fin en el que seamos protagonistas viajando en nave espacial.
