jueves, 26 de febrero de 2015

Be curious

Aquella mañana divisó luz donde antes no la había, comprendió y resurgió de sus cenizas provocando que su fuego interior se avivara mas que nunca, entre todas aquellas emociones se encontraba el sentimiento de complicidad, amor cómplice, amor libre, amor deseado. Caminaba con pies descalzos y el suelo pinchaba y quemaba mas eso solo la hacia sentir mas viva, seguía esa luz, atravesaba portales que jamas llegarías a creer, sin embargo para ella era como un juego de niños, curiosa desde su primera mirada, decidió sumergirse en las redes interestelares de conciencia transpersonal, y allí conoció a verdadero fuego, su verdadera luz, allí accedió a divisar desde el mismo centro el big bang, siendo parte de el y a la vez siendo espectador, sintió cada célula formándose en el universo, la creación de los sistemas de galaxias, planetas y seres de luz ajenos al mundo físico que conocemos, personas puras que guardan en su interior la luz, la energía, para así acceder a la mágica fuente de conocimiento universal, al material cósmico que encontramos en el espacio, que comparte una ínfima parte de infinidad con nuestra conciencia, solo debemos saber ubicarla, y aceptarla. 
Así decidió que como lobo miraría hacia la luna y aullaría en busca de respuestas, ya que siempre albergó dentro de ella demasiadas preguntas.