Como búhos abrimos nuestros brazos a la noche y nos lanzamos en picado sintiendo el viento en nuestros rostros, porque nos gusta sentirnos libres, aunque realmente todo este controlado. Buscamos presas para no convertirnos nosotros en ellas y nos da miedo admitir que queremos sentirnos amados, cada cual intenta rellenar sus vacíos ya sea ahogándose en licores o evadiéndose con sustancias x. Queremos sentirnos diferentes unos de otros pero luego buscamos nuestra media naranja, pero nada es eterno ni suficiente y los caminos de piedras son difíciles de surcar, nos sentimos ahogados, cohibidos, desgraciados una y otra vez, pero siempre se vuelve a caer una vez mas. Deberíamos aprovechar cada día como si no hubiera mas, deberíamos aprovechar todo lo que nos rodea, incluyendo las sonrisas y las miradas, deberíamos dejar de ser tan egoístas, pero en este mundo es muy difícil no serlo,
y somos demasiado vagos.
