domingo, 21 de octubre de 2012

What is love without lust?

Hay una serie de momentos en la vida que nos ponen la piel de gallina, el primer beso, la primera caricia, miradas que se hunden en el fondo de tus ojos, o el momento en el que sientes que estás solo, tan solo que solo de pensarlo te entra frío, echas en falta unos brazos que te rodeen y te protejan, el aliento de alguien en tu cuello antes de dormir. Son pequeños momentos que quedan grabados en nuestra memoria, por muy insignificantes que parezcan, pienso que nuestra vida esta hecha de pequeños recuerdos, que a la vez nos alegran, y nos entristecen, que al igual nos hacen lloran, nos hacen sonreír, y nos hacen aprender. Esa sonrisa que marca tu boca cuando piensas en aquello que pasó en un momento inolvidable, o algo que podrá pasar.
Todo ocurre en una medida, y hay veces que la situación se torna mas grande de lo que creías que podría suceder, y puedes saber sobrellevarla, o no. Tu te haces grande en mi mente, tan grande que no puedo llegar a alcanzarte, eres esa incógnita que creía tener pérdida, olvidada, o quizás inexistente, puede que al tenerte delante solo pueda llegar a abrir la boca para decir cualquier estupidez, de la cual te rías y pienses que estoy loca. Tantas heridas son las que me han hecho perder la cordura, tantas noches prohibidas de las cuales no podría dejar de escribir si empezara, demasiadas tardes sin tu compañía, dejándome llevar por el humo que sale de mis labios, haciendo mis ojos enrojecer cada vez mas hasta cerrar los ojos, e imaginar como sería una mañana en la que tu piel me haga de estufa, y tus labios me despierten. A veces parece como si dentro de mi hubiera algo que te conoce, otras veces te miro y pienso que debería llegar al fondo de tu mirada, a ver si se esconde en ti un simple pensamiento que contenga mi nombre. Anoche antes de soñarte pensé: ¿A qué sabrá su piel?