martes, 23 de octubre de 2012

And I decided to give you all of me.

Y que decir de la forma en la que mueve sus caderas, hace que los ojos de quien la mira bailen de izquierda a derecha, y si al pasar por tu lado te sonríe, dicen que probablemente ya estés perdido, pues con un aleteo de sus pestañas y la sonrisa que marca la comisura de sus labios te tiene hechizado, embelesado, como si notaras que empiezas a flotar. Te pones nervioso y te sudan las manos solo de pensar en ella, ansías tenerla y fantaseas como sería tu vida si adornara cada amanecer con su mirada, piensas en su figura desnuda andando descalza por el suelo de tu habitación, en cada tímido lunar que asoma por su cuerpo, y al oírla hablar parece que se hubiera abierto una caja de música, cuando pronuncia tu nombre, cuando te hace sentir que el infinito existe por un segundo, un segundo eterno en el que todo lo que tienes le pertenece a ella, sólo ella sabe derribar todos tus muros con un simple beso, una simple caricia, y unas vez la pruebes querrás pasar todas las noches de tu vida en su compañía.