Ahora que nada queda, ahora que todo se ha ido, como un diente de león volaron sus semillas, que llevaban consigo mis ideas, mis sueños, mis deseos mas profundos. Que puedo decir, si siempre iba detrás de la comisura de tus labios, si inconscientemente aparecías en mi vida, asomando tu cabeza por la ventana de mis recuerdos, dulce tentación cuando te tuve entre mis brazos, sabiendo que tendría que dejarte porque los "para siempre" a veces solo duran un segundo, y hay momentos que siempre suelen ser infinitos. Recordaré cada sílaba de tus te quieros, y atesoraré en mi pequeño corazoncito cada sonrisa provocada por el placer de tenerte a mi lado.